La Estrella Maravillosa©

Copyright 2008 Todos los derechos Reservados

Escrito e Ilustrado por De Dorman

Traducido por Rhoda Rodriguez
Reviso por Irma Lopez

I Corintios 15:22 “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.”

(Tenga la estrella de Navidad hecha y lista para ser usada cuando cuente la historia)

La Navidad este año en la casa de Ana no está llena de regalos coloridos y hermosos moños como en los años pasados.

Papá recientemente perdió su trabajo. De cualquier modo, con esperanza en su corazón, papá estaba determinado a no permitir que esto les quitara su alegría. Aún esperaban el momento de poner el árbol.

La conversación alrededor de la mesa se centró en el día festivo; visitar a la familia y amigos y la obra de Navidad en la Iglesia. Pero una vez que terminaron de cenar, papá fue a sacar las cajas del ático mientras mamá limpiaba la cocina. Ana quien tenía seis años sabía que después de que mamá terminara, pondrían el árbol de Navidad. Sin embargo, parecía que se estaba tardando mucho en terminar, así que Ana fue a la cocina a ofrecer su ayuda. Mientras secaba los trastes, echó un vistazo fuera de la ventana de la cocina de donde podía ver caer la nieve. Ana disfrutaba ver caer suavemente los copos de nieve en el suelo y miraba los destellos mientras los rayos de luz delicadamente los tocaban. “Listo,” dijo mamá “terminamos.” Mientras colgaba la toalla para secar, se detuvo a pensar, pretendiendo haber olvidado sobre el árbol. “¿Ahora, no teníamos algo más que hacer antes de que te acuestes?” preguntó con una sonrisa.

“Si” respondió Ana mientras jalaba del brazo de Mamá. “¡Tenemos que poner y decorar el árbol de Navidad!” cuando fueron a la sala, vieron que ya papá tenía abajo todas las cajas del ático y algunas decoraciones en el piso. “Creo que estamos listos para empezar.” Dijo mientras daba algunas instrucciones.

Mamá iba a sostener las luces mientras papá las pondría alrededor del árbol y Ana iba a buscar la estrella que eventualmente sería puesta en la punta del árbol.

Mientras Ana buscaba entre las decoraciones esparcidas en el piso, recordó lo bonito que había estado el árbol el año pasado. “Recuerdo haber puesto la estrella en una caja de cartón el año pasado.”- dijo papá. Mientras buscaba entre los adornos Ana se distrajo cuando reconoció algunas cosas que ella había hecho.

 “Ahí está el copo de nieve que hice en la clase de Escuela Dominical el año pasado” - dijo mientras la levantaba para verla de cerca, “y ahí esta la campana roja que hicimos en la clase del kinder.” Ana disfrutaba al ver todos los adornos y casi olvidó lo que debía de estar haciendo, ¡pero cuando vio la punta que salía de la caja, se acordó! “¡Ahí estás!” dijo mientras la levantaba con cuidado. Ella la llamaba su “estrella maravillosa” porque papá siempre acostumbraba contar la historia de Navidad. Ella esperaba que él se la volviera a contar este año. “¡Papá: la encontré!” dijo la pequeña niña.

“¿Podemos escuchar la historia, por favor?” papá sonrió y contestó, “primero vamos a terminar de decorar el árbol y después escucharemos la historia.” Ana asintió mientras ponía otro foquito en el árbol. Poco después el árbol estaba terminado y estaban de acuerdo que éste era el árbol más hermoso que jamás hubieran visto. Los foquitos brillaban en colores dorados, rojo y verde. Ana sabía que una vez que la estrella estuviera en el árbol iban a conectar las luces y las iban a ver parpadear al unísono. Todos los adornos festivos estaban en su lugar y las cajas vacías cuidadosamente fueron regresadas al ático. Solo quedaba la estrella para ser puesta en su honorable lugar en la punta del árbol, pero no todavía. Papá la levantó y fue al sillón y mamá se sentó junto a él. Ana se acomodó entre sus papás con anticipación. Comenzó haciéndoles notar que hay cinco puntas en la estrella y hay una historia para cada punta. Ana contó las puntas en voz alta solo para asegurarse. “La primera punta es sobre Adán y Eva, el primer hombre y mujer que fueron creados por Dios. Él les hizo un hermoso lugar para vivir y tenían todo lo que pudieran necesitar, pero la cosa más importante que tenían era la presencia de Dios. Él caminaba con Adán todos los días hasta que algo terrible sucedió.” Papá continuó con la historia cuando Ana ya no podía contenerse más y dijo…. “Comieron del fruto que Dios les dijo que no comieran y Dios hizo que se fueran de su hermoso hogar.”

Mamá y papá estaban encantados de saber que Ana recordaba el relato del Génesis. “Lo peor de todo esto, fue que Adán ya no pudo caminar con Dios.” - continuó papá - “El pecado puso por siempre una barrera entre el hombre y Dios, porque Dios no podía estar en el mismo lugar que el pecado.

Pero Dios tenía un plan para hacer que los hombres regresaran a Él.” Papá señaló la segunda punta de la estrella mientras continuaba la historia.

“El plan comienza con un bebé” dijo papá mientras Ana exclamaba, “¡El niño Jesús!” (Utilice el dibujo de la portada como ilustración) “Tienes razón, el Niño Jesús es el Hijo de Dios. Él vino a este mundo pecaminoso para ser el sacrificio perfecto por nuestros pecados, permitiéndonos caminar y hablar con Dios nuevamente.” (Juan 3:16) Señalando hacia la tercera punta, papá continuó. “Jesús siempre obedeció a sus padres y cuando era un hombre fue ha muchos pueblos haciendo milagros y hablándole a la gente sobre el amor de Su Padre y como Él moriría por sus pecados. Algunos le creyeron y otros no. Papá se dirigió a la cuarta punta de la estrella. “El plan para Jesús a través de toda la eternidad era que Él viniera y muriera en una cruel cruz por los pecados de la humanidad, para resucitar de entre los muertos, conquistando la muerte, y para ascender de regreso con el Padre.

Al hacer esto, Él hizo que hubiera una manera de volver a platicar y caminar con Dios. Si creemos que Jesús murió por nuestros pecados - no porque

Él hubiera cometido pecado porque Él era sin pecado - y que Él fue sepultado y resucitó otra vez, para que nosotros, también podamos vivir otra vez eternamente, entonces estamos listos para hablar con Dios. En nuestra oración, confesamos nuestro pecado y le pedimos que nos limpie, para salvarnos.

“¡Él lo hará y promete que nunca nos dejará!” Mamá estaba orando en silencio por su hija para que entendiera mientras ella observaba como Ana escuchaba con atención la historia. Mientras papá señalaba la última punta, notó lo callada que Ana había estado. - “¿Ana, recuerdas lo que la última punta nos recuerda? - pregunto papá. Ana asintió con la cabeza mientras respondía. “Nos recuerda que así como Jesús se fue en las nubes al cielo después de que terminó en la tierra, Él va a regresar en las nubes para llevar a los cristianos al cielo.” “Tienes razón Ana” comento papá. “¿Y que está haciendo en este momento?” “Está preparándonos un hermoso lugar para vivir y cuando termine de construir la mansión de cada uno, va a regresar por nosotros.” (Juan 14:1-6) Los padres de Ana estaban muy contentos de que Ana tenía todas las respuestas correctas en su cabeza, pero se preguntaban si ya estaba lista para recibir La Verdad en su corazón. “Ana, cuando Jesús regrese, nos gustaría saber de verdad que tu también vas a estar ahí -2- con nosotros” - le dijo tiernamente mamá - “¿Entiendes que solo los que han sido perdonados; aquellos que han nacido de nuevo, son a los que se les va a permitir entrar en ese hermoso lugar llamado cielo?” Una vez más Ana asintió mientras agachaba su cabeza.

Ella recordó algunas de las veces cuando desobedeció a sus padres y algunas mentiras que dijo, esperando salir de un problema. Ella sabía que eso era pecado.

“Mamá, papá, quiero hablar con Dios y pedirle que me perdone,” dijo una pequeña niña arrepentida. Sus padres escucharon e interiormente se regocijaban mientras su hija recibía a Cristo Jesús como el sacrificio por sus pecados, pidiendo perdón por todos sus pecados y pidiendo por ayuda para caminar con Dios cada día. Se abrazaron y papá hizo una oración de agradecimiento a Dios por haber trabajado en el corazón de su pequeña hija y por haberle mostrado su gran amor… al usar la “Estrella maravillosa” que ahora se encontraba en su lugar especial. Papá conectó las luces del árbol y la familia disfrutó la sencilla belleza de su árbol mientras comían galletas que mamá había preparado temprano. Varios días pasaron y papá finalmente consiguió otro trabajo pero el dinero se necesitaba para las cuentas que se debían pagar.

 “La Navidad va a ser un poco tarde este año, se dijo a si mismo. “Dios ha sido tan bueno al darme este trabajo.” Pero sin que la familia lo supiera, un grupo de cristianos bondadosos de una Iglesia cercana estaban preparando una sorpresa. En la víspera de la Navidad, silenciosamente colocaron regalos envueltos hermosamente que habían comprado para ellos, junto con suficiente comida para una celebración en la puerta de la casa de Ana, tocaron el timbre y se fueron.

Mientras la familia abría la puerta, vieron otra demostración del maravilloso amor de Dios a través de sus hijos. (I Juan 3:17 “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿Cómo mora el amor de Dios en él?” Mientras Ana llevaba los regalos de la cochera, el brillo de la nieve llamó su atención una vez más. Fue entonces que se dio cuenta que su corazón estaba más blanco incluso que el más resplandeciente copo de nieve. (Salmos 51:7) La familia se juntó para orar después de que habían puesto los regalos bajo el árbol; agradeciendo al Señor por sus hijos que hicieron algo cuando vieron la necesidad, así como Él hizo algo cuando vio nuestra necesidad de redención. (Nota: “Cristiano” significa “seguidor o creyente de Cristo”)

Preguntas:

1. ¿Por qué estaba Ana tan emocionada? (La familia iba a poner el árbol de Navidad) 2. ¿Qué le había pasado a la familia recientemente? (Papá había perdido su trabajo)

3. ¿Qué nombre tenía Ana para este adorno especial? (Estrella maravillosa)

4. ¿Qué era el adorno? (La estrella del árbol de Navidad)

5. ¿Quién se dio cuenta de la necesidad y ayudó a la familia en Navidad? (Un grupo de cristianos de una Iglesia cercana)

6. ¿Cuál fue el regalo especial para Ana esta Navidad? (Su salvación)

7. ¿Hay algo que tu puedes hacer para ayudar a alguien más para que tenga una Navidad bendecida? -3- Génesis 2:16-17 “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás."

Génesis 3:6 “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.” Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” Romanos 5:19 “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.”

Juan 3:16-17 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” ¡Su presencia es el mejor regalo!

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