El Viejo Tronco Gruñon©

Escrito e Ilustrado por De Dorman
Todos los Derechos Reservados
Traducido al Español por Rhoda E. Rodríguez
Editado por Irma Lopez


Proverbios 16:18 “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.”
Eclesiastés 12:1 “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud,……..”

El cambio fue difícil, pero los pájaros están cantando una vez más. Se pueden escuchar en los árboles que se encuentran dispersos en el distante campo. Hubo un tiempo cuando gozosamente cantaban en el campo del Señor Granjero en donde un hermoso árbol creció al cual llamaban hogar; esto fue, hasta que este árbol se llenó de orgullo y olvidó a su Creador. Escuchemos y aprendamos de este tronco gruñón.

El Viejo Tronco Gruñón, como se le conoce ahora, tuvo tan pequeño inicio. Porque era tan solo una pequeña semilla entre muchos árboles de roble enormes, cuando, su Creador, envió los tibios rayos del sol para ayudarlo a crecer grande y fuerte. Brotó fuera de la tierra lleno de potencial y tan feliz de ser parte de la creación de Dios. No pasó mucho tiempo para cuando sus ramas estaban apuntando hacia su Creador, agradeciéndole a El por su vida en este campo fértil. Los pájaros eran libres de ir y venir, descansando en sus ramas y haciendo nidos para sus familias que crecían. Esto funcionaba muy bien tanto para el árbol que crecía como para los pájaros. Los pájaros se comían los pequeños insectos que podian haber lastimado al hermoso árbol, mientras que el follaje del árbol les daba sombra y protegía a los pequeños pájaros. El Señor Granjero también era bendecido por la presencia de este humilde árbol. Cada vez que descansaba bajo su sombra, mientras tomaba un descanso de arar el campo, le daba las gracias a Dios por la fresca brisa y un lugar con sombra para descansar. Era tan buen inicio para este humilde árbol, pero algo pasó que cambiaría todo.

Fue durante un húmedo día de otoño cuando la tormenta trajo tanta lluvia que se hizo un enorme charco de agua en la base del árbol. El árbol pudo alcanzar a ver la belleza de su follaje en el reflejo del charco. Mientras admiraba el desfile de colores tibios, un viejo zorro se detuvo por un trago. Este astuto animal era conocido en el área por tener un apetito por pájaros y había puesto su mirada en algunos de los nidos de arriba.

“Si tan solo pudiera alejar a los pájaros del árbol.” Pensó el malvado zorro. “¡Entonces podría tener a los polluelos de almuerzo!” “¡Y si los pájaros descansaran en los postes de la cerca o en el suelo, podría fácilmente, también, atraparlos a ellos!” Y así comenzó su plan.

Mientras el árbol se contemplaba en el agua, el zorro comenzó a tejer su telaraña de engaños. “¡Seguramente un árbol tan hermoso como tú no permitirá a los sucios, ruidosos pájaros anidar aquí! ¡Porque, mira los hermosos colores en cada una de tus detalladas hojas! ¿Alguna vez habías visto tales tonos de dorado y rojo?” Este comentario hizo que los pensamientos del árbol se alejaran de su glorioso Creador y fueran sobre él.

“¡Esto, en efecto, es verdad! ¡Estos ruidosos pájaros son los más desordenados de los alrededores!” Aceptó el árbol. “¡Debo de hacer algo antes de que me arruinen con su suciedad!”

“¡Oh, tu eres muy especial para que te estén molestando pájaros sucios! ¡Espántalos de tus hermosas ramas para que la lluvia pueda limpiar su suciedad!” Con esas palabras dando vueltas en la mente del ahora arrogante árbol, el zorro caminó hacia el granero, esperando alguna presa fácil.

Los colores de sus hojas en el reflejo eran tan hermosos, y después de un breve momento de consideración, el necio árbol tomó acción, sin la ayuda de su Creador.

En la voz gruñona que el árbol pudo hacer, les anuncio a los pájaros, “¡Han estado haciendo mucho ruido y están ensuciando mis hermosas hojas, así que váyanse de aquí inmediatamente!” Justificó su fría y radical decisión al decirse a si mismo, “Después de todo, yo se lo que es mejor.” Con la ayuda del viento, se sacudió y se meneó hasta que todos los pájaros volaron frenéticamente a otros árboles, agradeciendo a su Creador que sus bebés eran lo suficientemente grandes para volar.

El malvado zorro observaba desde el granero, esperando a ver en donde iban a anidar los pájaros. Pero cuando observó que estaban fuera de su alcance, puso su mirada en otra presa cerca del árbol, esperando causar los mismos problemas, simplemente para satisfacerse a si mismo.

El árbol necio continuó disfrutando de su reflejo. No pasó mucho tiempo, sin embargo, cuando el charco se secó y las hojas comenzaron a caerse al piso. Peor aún, algo terrible estaba pasando dentro del que una vez fue un árbol humilde. El no podía entender lo que estaba pasando. Hoyos comenzaron a aparecer en su corteza y ramas muertas comenzaron a caer alrededor de su tronco. Refunfuñaba consigo mismo, diciendo como los pájaros, de alguna manera, pudieron haber sido la causa de este problema. El Señor Granjero salió a dar un vistazo, y efectivamente, era lo que sospechaba. ¡Como ya no había pájaros que se comieran los insectos, las termitas se estaban comiendo el interior del árbol! El árbol perdió su belleza y su plenitud de la que una vez disfrutó. El Señor Granjero roció y cortó las ramas muertas, esperando poder salvar parte del árbol. Al fin, el día llegó cuando el árbol tuvo que ser cortado por completo, quedando únicamente un tronco. Los pájaros observaban con tristeza mientras las ramas del árbol eran llevadas al granero para ser usadas como leña durante los meses de invierno.

El intrigante zorro consiguió un pájaro por aquí y otro por allá, pero nunca había causado tanto daño como cuando hizo que el hermoso árbol perdiera la visión de su propósito y su Creador.
El Señor Granjero sigue trabajando el campo donde el tronco vive y como ya no hay sombra para disfrutar, simplemente ara a su alrededor, recordándolo como era.
Debido a que se llenó de orgullo, el Viejo Tronco Gruñón ya no puede estar alto y apuntando hacia su Creador, pero cerca, un pequeño retoño ha brotado a través de la tierra. Tal vez este pequeño árbol recordará a su Creador y hará lo que fue creado para hacer, ayudar a aquellos alrededor de él y apuntar hacia su Creador.

Invitación: El Señor, tu Creador, tiene planes maravillosos para tu vida. Lo primero que él quiere de ti es tu corazón. ¿Haz confesado tus pecados a él y aceptado el pago que Su Hijo Cristo Jesús hizo cuando él murió en la cruz por tus pecados? El te perdonará y limpiará tu corazón de todos tus pecados si se lo pides. Esta es la única manera de estar bien con Dios. El Señor quiere cumplir su propósito en tu vida. Tu también puedes ayudar a los que están a tu alrededor al guiarlos hacia su Creador.

Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.”
1ª. Corintios 6:20 “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”
Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

Preguntas para discutir:
¿Cuál era el propósito del árbol? (Apuntar hacia Dios y ayudar a todos a su alrededor)

¿Quién quería que olvidara su propósito? (el zorro)

¿Quién quiere que olvidemos el porque fuimos creados? (el diablo)

¿Quién ya no pudo ser usado debido a su orgullo? (el árbol que una vez fue útil)

¿Quién decide si vamos a dejar que el orgullo entre en nuestros corazones? (cada uno de nosotros debemos decir “NO” a la tentación) Santiago 4:7 “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

 

Helping Hands

Products

 

Slide thumbnail
Slide thumbnail
Slide thumbnail

 

More

Contact Us

E-mail us at This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.


        

 

 

Copyright ©  The Helping Hands 2004-2016.
All Rights Reserved.