Los Rotos©

Escrito por De Dorman Traducido por Rhoda Rodriguez
2009 Todos los Derechos Reservados

2 Corintios 4:7


“¿Quién quiere tener algo roto colgando en su árbol de Navidad?” pensó Max, el pequeño foquito rojo de Navidad. Estaba desilusionado al ver que le faltaba un pedazo en su parte superior. “Se debe de haber roto cuando me guardaron el año pasado.”

Max había escuchado historias sobre a donde iban los adornos rotos, y, como tenía esperanzas de que el nunca tuviera que ir a ese lugar. Un adorno de soldado de juguete le dijo que todos los rotos debían de ser tirados. “¡Cada decoración en el árbol de Navidad debe de ser perfecta!” le explico.

“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.”


“Señor, yo los puedo arreglar, si no le importa.” Respondió el amable hombre.
Le permitir
ás hacer esto?
1 Corintios 2:9“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.”


Jeremías 18:4
Juan 3:16


“Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.”“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Preguntas:
1 ¿Tenía razón el soldado de juguete cuando le dijo a Max que cada decoración en el hermoso árbol de Navidad debía de ser perfecta? No ¿Por qué?
2 ¿Qué fue lo que hizo el maestro artista a cada uno de los adornos rotos? Los reparo y restauro.
3 ¿A quién nos recuerda el maestro artista? Jesús.
4 ¿Cuándo el maestro artista vio los adornos en la basura, en que estaba pensando? ¿Vio los defectos o vio lo que podían llegar a ser? El estaba pensando en lo que podían llegar a ser en sus manos.
5 ¿Qué características mostro tener el maestro artista para poder transformar a los adornos rotos en algo hermoso? Paciencia, talento, amor, bondad, dulzura.
6 Para que el artista pudiera hacer su trabajo, tuvo que traer a cada adorno roto a la luz. ¿Quién es la luz de este mundo? Jesús Juan 8:12 “Otra vez Jesús les hablo diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas; sino que tendrá la luz de la vida.”


(Permita que los niños participen)


Padre que estas en los Cielos…. Gracias por tu toque de bondad en nuestras vidas. Ayúdanos a ser ejemplo de honor, que demostremos la misma bondad y amabilidad a los demás, por el bien del evangelio.


El autor manda saludos a todos “Los Rotos” que han sido tocados por las manos del Maestro y ahora le están sirviendo a Él, al servir a otros con la misma bondad.

(Efesios 4:32 “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”)
“Puede llevárselos.” Dijo el dueño mientras se despedía con la mano y cerraba la puerta, pensando que nada bueno se podía hacer de los rotos.
“Gracias”. El amable hombre dijo mientras ignoraba el rudo comportamiento del dueño.

Este amable hombre tenía un secreto; un muy buen secreto. El era un artista muy talentoso quien se conocía por renovar casi todo; haciendo de algo viejo o roto algo hermoso. Algunas cosas eran aun más hermosas que cuando habían sido compradas en un principio. El veía potencial aun en la más triste pieza de basura.

Mientras caminaba a su pequeña tienda con la bolsa llena de adornos rotos, sus pensamientos se adelantaban a que iba a hacer con cada pieza. Se reía con él mismo mientras entraba a su calido cuarto de trabajo y gentilmente acomodaba la bolsa en la mesa.

Cada pieza fue sacada de la bolsa y colocada en la luz donde el amable hombre la podía ver mejor. Junto con las piezas rotas había estrellas que habían perdido su punta y soldados de madera que les faltaban brazos o piernas.

Mientras Max ocupaba su lugar en la luz, vio algo que hizo que se pusiera feliz y triste a la vez. Era el árbol decorado de Navidad más hermoso que jamás hubiera visto. Estaba feliz porque era hermoso el verlo, pero lo entristecía porque le recordaba de Navidades pasadas donde el, también, había estado muy orgulloso colgando de un hermoso árbol.

Recordaba las palabras del soldado de juguete, “¡cada decoración en el árbol de Navidad debe ser perfecta!” pero lo que no sabía el pequeño adorno rojo era que estaba en las mejores manos.

Silenciosamente, el amable hombre examino cada adorno roto… ¡Y después, mientras alcanzaba su caja de herramienta, pacientemente comenzó su trabajo de transformar los rotos en obras maestras!

Mientras el amable hombre trabaja en otras piezas, Max se preguntaba si había algo en el que pudiera ser usado… Ahora había varios pedazos y raspones que necesitaban arreglo.
Finalmente llego su turno y el amable hombre sabía que tenía que hacer para hacer de este adorno algo hermoso. Mientras estaba bajo el calor de la luz, el pequeño adorno rojo podía ver destellos de dorado y verde. También había varios listones de colores y pegamento bueno y fuerte para mantener todo unido.

El amable hombre gentilmente relleno el foquito y le dio forma a las ásperas orillas, pero su obra maestra apenas comenzaba a tomar forma. Después de que el pegamento se seco, el pequeño foquito recibió una fresca capa de pintura roja. Tratando de estar paciente, Max no podía evitar el preguntarse cómo se vería eventualmente. Cuando el amable hombre había terminado.

“Es un hombre tan paciente. ¿Por qué se tomara el tiempo para hacer esto en un foquito que no tiene mucho valor, cuando podría comprar nuevos?” Se preguntaba el pequeño foquito rojo.

Cuando la pintura estaba seca, el maestro artista procedió con la transformación. Hermosas joyas rojas y verdes fueron puestas con mucho cuidado junto a cordones dorados. Brillosa escarcha y una hermosa borla fueron agregadas como los detalles finales.

“Ahora, mi pequeño roto,” comenzó el amable hombre. “Vas a colgar en el lugar más honorable donde mucha gente va a venir y podrá admirarte desde la ventana.” El pequeño foquito rojo no podía creer a donde lo llevaban. ¡Iba a ser colgado en el hermoso árbol que tenía todos los adornos perfectos!

Sabía que tenía un chip escondido y que no era perfecto; se quería oponerse hasta que escucho al amable hombre decir, “Te vas a ver hermoso colgando junto a los otros rotos que han sido reparados.” Como Max, el foquito rojo restaurado, colgaba en el lugar de mas honor, el vio que era verdad… los demás tampoco tenían imperfecciones, ellos, también, habían sido tocados por las amorosas manos del maestro.

Niños y niñas, no importan tus imperfecciones, t
ú puedes ser tocado por las manos del Maestro y traerle honor y gloria. Recuerda que Sus manos son gentiles y Sus planes son maravillosos… pero hay algo que impide este maravilloso plan en nuestra vida si no conocemos a Cristo Jesús como nuestro Salvador. Es el PECADO… Jesús quiere que vengas a Él y admitas que eres un pecador, (Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”) confesando tus pecados y pidiéndole que te perdone. (Romanos 10:13 “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”) El vendrá y vivirá contigo por siempre y te ayudara con tus problemas y temores. No importa cuáles sean tus imperfecciones, Él está esperando a entrar en tu corazón y vida, y ayudarte a convertirte en algo hermoso tocado por las manos del Maestro.
“Tirado”, eran las palabras que hacían eco dentro del pequeño adorno. “¡Que terrible final!” dijo el pequeño adorno rojo mientras se estremecía. “¡Ser tirado en la basura!”

El dueño tiro el adorno roto, junto con otros más que estaban rotos en una bolsa de basura y la puso en el callejón detrás de la casa.
“Todo lo que quería hacer era colgar en el árbol de navidad y verme hermoso.” Se susurraba Max así mismo.

“Los trabajadores de la ciudad vendrán en unos cuantos días para recoger la basura.” Se dijo a sí mismo el dueño. Un sentimiento de orgullo lo rodeaba mientras caminaba de regreso a la casa. “¡Ahora puedo decorar el árbol de Navidad con adornos perfectos. Estará hermoso y… perfecto!”

Unos cuantos gatos callejeros arañaron la bolsa, mientras esta esperaba el temido momento de ser recogida. La mayor parte del tiempo, sin embargo, la espera era aburrida. Esto es, hasta antes de que el camión llegara al callejo.

Un amable hombre que iba pasando vio algo brilloso que se asomaba en la bolsa rota. “¿Qué será esto?” se pregunto. “¿Una bolsa con adornos viejos?” Después de ver un poco más, una pequeña chispa vino a sus ojos. Una multitud de ideas pasaron por su mente mientras caminaba hacia la puerta del dueño de la casa. Confiadamente, toco el timbre de la casa y espero. Cuando el dueño abrió, vio que él hombre tenía en sus manos la bolsa con los adornos rotos.

“Señor…” comenzó el amable hombre. “¿Podría llevarme esta bolsa que usted había tirado?”
¿Para qué quiere adornos que ya están rotos?” Pregunto el dueño con disgusto.

 

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